Dietética y Nutrición
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
   
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Hoy día aunque el índice de supervivencia en algunos tipos de cáncer es muy alentador, aun sigue siendo la segunda causa de muerte: un 30´6 % en los hombres y un 24´2 % en las mujeres.

Existe acuerdo entre los epidemiólogos que la incidencia de cáncer está determinada en gran parte por factores ambientales y aspectos de conducta (“estilo de vida”) que se pueden modificar, o evitar si se toma consciencia de ello, apuntando que dicha patología podría ser reducida en un 80 %.

Se ha estimado que a través de la dieta (el factor más importante) podrían ser evitados más del 35 % de los canceres.

Desde que en el año 1.981 se publicó el primer gran informe que vinculaba la dieta con la  incidencia de cáncer, muchos han sido los estudios realizados en este sentido confirmando cada día más esta relación. 

Hoy, gracias a las investigaciones llevadas a cabo en este campo sabemos por un lado cuales son las sustancias (y en que alimentos se encuentran) que conforman la gran lista negra de las sustancias cancerígenas (NICIADORAS Y PROMOTORAS DEL CANCER), entre las cuales podemos destacar las aminas aromáticas heterocíclicas, los hidrocarburos policíclicos, las nitrosaminas y nitrosamidas, la aflatoxina B, los radicales libres, las grasas saturadas, el exceso de proteínas de origen animal, el exceso de cloruro sódico, y así un largo etc., y por otro lado también conocemos la larga lista de SUSTANCIAS ALIMENTICIAS que nos protegen del cáncer, y cuales son los alimentos que las contienen.

Saber que alimentos debemos evitar o reducir, y que alimentos debemos potenciar, tanto para prevenir la aparición del cáncer, como para tratar de evitar su repetición o expansión es de vital importancia, y  una posibilidad que está en nuestras manos cada día de nuestra vida.

Sinceramente: llevar una dieta realmente saludable cuesta muy poco (lo mismo que llevar una dieta insaludable), y sin embargo puede evitar mucho dolor y sufrimiento, por lo tanto, no espere a estar enfermo para empezar a alimentarse saludablemente por que siempre ha sido, y seguirá siendo más útil el prevenir que el curar.

Una dieta saludable es aquella que además de ayudarnos a restablecer y a mantener un estado optimo de salud, también contribuye a prevenir un buen número de enfermedades: cardiovasculares, cáncer, osteoarticulares, etc. etc.

(Ver la Dieta Saludable)  (Ver la Dieta Mediterránea)